jueves, 7 de octubre de 2010

Cruzdas reales


La película “Kingdom of the Heaven”, desarrolla su historia entre la segunda y tercera cruzada, lo que concuerda temporalmente con sus personajes (todos reales, aunque algunos con diferentes nombres). A continuación están ciertas similitudes y datos curiosos que he considerado importante resaltar.
El reino de Jerusalén se encontraba en manos de Balduino IV, “el leproso”, quien en realidad utilizaba una máscara de plata para ocultar su deteriorado estado físico. Murió joven en 1185 y es una figura que infunde respeto incluso entre los musulmanes al considerarlo un rey tan grande como el mismo Salomón. En el film el rey Balduino impide el ataque musulmán a Kerak, (esto último ocurrió en realidad) debido a los ataques y saqueos del señor de estas tierras, Reinaldo de Chatillon, a las caravanas musulmanas, violando los tratados de paz y comercio con Saladino; incluso un ataque se realizó con la excusa que la hermana de Saladino se encontraba en una caravana.
La princesa Sibila, es otro personaje importante, al cual se muestra como una mujer infeliz en su matrimonio, lo cual no era cierto, ya que su hermano, intento anular su unión, pero lo impidió la pareja.  El esposo de la princesa, Guido de Lusinan, era Regente de Jerusalén y un noble cortesano aliado con Reinaldo de Chatillon, lo que causo el descontento del rey, por lo que lo sustituyó con Raimundo III de Tripoli, que dentro de la película se representa muy bien su antagonismo con ciertas órdenes militares que buscaban la guerra y se llama Tiberias.
La figura de Balián de Ibelín, es la más épica, aunque no fue en realidad así. En vez de un hijo ilegitimo de Godfrey, fue un importante miembro de la casa de Ibelín , hijo de Barisán, quien en realidad se casó con la madrastra de Sibila; María viuda de Almarico I. La asociación con la princesa se debe a leyendas populares de Francia.
Por último, un elemento sumamente llamativo, dentro de la batalla, es el “fuego griego”, usado desde el siglo VI, sobre todo en el Imperio Bizantino en sus batallas marítimas. El secreto de su composición fue guardado tan celosamente que se perdió, pero se supone que contiene azufre, nafta y nitrato. Los cruzados guardaban ente líquido en recipientes de cerámica que utilizaban como municiones. También fue utilizado por musulmanes, mongoles y chinos, aunque cada fórmula es diferente al resto.